El primer mes
Los primeros 30 días suelen sentirse como un sueño raro: hay momentos lúcidos y momentos en los que parece que nada es real.
El primer mes es de aterrizaje. Vas a tener días en los que sientes que puedes con todo, y otros en los que apenas puedes salir de la cama. Ambos son válidos.
Qué suele pasar
- El teléfono no para los primeros días, y luego se calla. Ese silencio puede ser desconcertante.
- Las tareas administrativas no esperan: actas, sucesiones, cuentas bancarias.
- Aparecen detalles cotidianos que duelen: el café que ya no se prepara, una llamada que no llegará.
Permítete no tener un plan a largo plazo aún. Es suficiente con el día de hoy.