J. García López
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La primer semana del duelo

6 min de lectura· 07 de julio, 2026
La primer semana del duelo

Perder a una persona significativa es una de las experiencias más difíciles que podemos atravesar como seres humanos. Cuando recibimos la noticia de una muerte, el mundo parece detenerse por un instante. Lo que era conocido cambia de forma repentina y, muchas veces, nos encontramos tratando de comprender una realidad que parece imposible de aceptar.

Dentro de mi experiencia de vida y como acompañante tanatológica cuando se recibe la noticia del fallecimiento de una persona significativa en tu vida puede ser que la primer reacción sea entrar a un estado de shock, confusión, incredulidad que en realidad es un mecanismo de defensa natural del cerebro y del sistema nervioso central para amortiguar el impacto, nos sirve de “anestesia” temporal contra el dolor y nos protege de un desbordamiento. También hay manifestaciones físicas puedes estar sintiendo como: vacío en el estómago, nudo en la garganta, opresión en el pecho,  falta de energía, dificultad para respirar, palpitaciones, temblor de las extremidades. 

Este estado de shock normalmente dura desde el primer momento de la noticia, unas horas o los primeros días del duelo. Mucho depende de lo esperada o no que haya sido la pérdida. Este tiempo sirve para dosificar el dolor, asimilar la noticia y entender la nueva etapa de vida que viene. 

En realidad, no hay una forma correcta de reaccionar ante una noticia así , cada persona reacciona de una forma  y tiempos distintos. 

Aquí hay algunos tips que pueden ayudar en esos primeros días de duelo en que hay negación, incredulidad, miedo, ansiedad:


  • Aunque supieras que ese momento iba a llegar nunca se está totalmente preparado. Reconoce como te estás sintiendo y háblalo. 
  • Inicia cubriendo las necesidades básicas: come sano, descansa, duerme, aséate, arréglate. 
  • Si regularmente tomas medicamento, no olvides tomarlo, es esencial que cuides tu salud en estos momentos. 
  • Evita el alcohol, muchas personas lo toman para disminuir el dolor, esto hace que cuando te enfrentes a la realidad sin el alcohol duela más y se vuelva una adicción. 
  • Si necesitas momentos solo tómalos, pero no te aísles, es importante el estar acompañado y que puedas hablar de tu ser querido las veces que sean necesarias y de todo lo que necesites decir. 
  • Continua con tu rutina normal de horarios de comida, horarios para descansar, horarios laborales, actividades en casa.
  • Pide ayuda si sientes que la necesitas, si hay actividades que se están dificultando, trámites, cosas en casa, actividades de niños, etc. Acércate con tu red de apoyo y solicítalo, regularmente hay alguien dispuesto a ayudar. 
  • No evadas tus emociones, desde el inicio hasta el final del proceso de duelo que llega con la aceptación, puede haber un cumulo de emociones desde tristeza, negación, shock, miedo, angustia, enojo, culpa, desesperación, etc. date la oportunidad de sentirlas y vivirlas. Cuando evades emociones se acumulan en tu cuerpo provocando ansiedad, depresión o enfermedades. 
  • Habrá frases que la gente a tu alrededor diga como:
    • “Ya está descansando”
    • “No llores porque no lo dejas ir”
    • “¡Animo!!
    • “Échale ganas”
    • “Tienes que ser fuerte”

Estas y otras frases que pudieran ser con la mejor intención puede ser que te lleguen a molestar, toma en cuenta que muchas veces no se sabe que decir ante la persona doliente y simplemente se dicen las frases ya armadas. No lo hacen con la intención de ponerte mal, es una forma de querer apoyar aunque de momento no lo sientas así. 

  • Si tienes hijos pequeños o adolescentes no te aísles de ellos, te necesitan tanto como tu a ellos. 
  • Vive un día a la vez, no quieras correr o retroceder el tiempo. “Solo por hoy”
  • No tomes decisiones importantes, date tiempo para comenzar a procesar la pérdida, evaluar opciones y tomar las mejores. 
  • Busca grupos de apoyo en duelo, ahí encontrarás empatía, apoyo, comprensión y herramientas para elaborar tu pérdida. 








A continuación, encontrarás un diario que puedes contestar en esos primeros 7 días. Contesta por las noches:


Día 1: 

Hoy puede sentirse irreal, incredulidad, tristeza o shock. No necesitas entenderlo todo hoy, solo pasa este día y ve paso a paso.

  • ¿Qué emociones identifique hoy en mí?
  • ¿Qué es lo más difícil de aceptar en este momento?
  • ¿Qué necesito para sentirme acompañado hoy?
  • ¿Qué me hubiera gustado decirle a mi ser querido?


Día 2: 

Reconoce tus emociones

  • ¿Qué emoción predomino hoy?
  • ¿En que parte de tu cuerpo se siente esa emoción?
  • Si tu dolor pudiera hablar, ¿Qué diría?
  • ¿Qué te gustaría que los otros comprendieran de como te estas sintiendo?


Día 3: 

Date un espacio para recordar. 

  • Mi recuerdo favorito con mi ser querido es…
  • Lo que más admiraba de el o ella es…..
  • Algo que me enseño fue….
  • Algo que siempre voy a recordar y que me haga sonreír es…


Día 4: 

Lo que no dije. Este momento dedícalo para escribir aquello que crees que quedo pendiente por decir.

  • Lo que quiero decirte hoy es que…
  • Perdóname por…
  • Voy a extrañar….
  • Te doy gracias por…



Día 5: 

Sensaciones en mi cuerpo.

  • ¿Cómo sentí hoy mi cuerpo?
  • ¿He comido y descansado bien?
  • ¿Qué puedo hacer mañana para cuidarme?
  • ¿En quien me puedo apoyar si lo necesito?


Día 6: 

Gratitud. 

  • ¿Qué agradezco de haber vivido con mi ser querido?
  • ¿Qué legado dejo en mi vida?
  • ¿Cómo puedo honrar su vida?
  • Escribe 3 cosas que agradeces de tu día


Día 7: 

Reconocer 

  • ¿Qué me ha ayudado para atravesar estos días?
  • ¿Quiénes han sido un apoyo para mí?
  • ¿Qué fortalezas personales he descubierto?
  • ¿Qué necesito pedir o aceptar de los demás?
  • ¿Qué actividades me brindan consuelo? 



Si has llegado hasta aquí, quizás estés viviendo una pérdida reciente o acompañando a alguien que la está atravesando. En cualquiera de los casos, recuerda que el duelo no es una enfermedad que deba curarse ni un problema que deba resolverse rápidamente. Es una respuesta natural ante la pérdida de alguien importante y una expresión del amor que permanece.

Durante esta primera semana, procura ser amable y paciente contigo mismo. Habrá días en los que sentirás que avanzas y otros en los que parecerá que todo vuelve a comenzar. Ambas experiencias forman parte del camino. No necesitas tener todas las respuestas hoy; basta con dar un paso a la vez.

Permítete sentir, pedir ayuda cuando la necesites y apoyarte en las personas que te aman. Y si el peso del dolor se vuelve demasiado difícil de sostener, busca acompañamiento profesional o grupos de apoyo donde puedas compartir tu experiencia en un espacio seguro.

Tu duelo es único. Tu forma de vivirlo también. Confía en que, con tiempo, amor y acompañamiento, aprenderás a integrar esta pérdida en tu historia y a honrar el vínculo con tu ser querido de una manera nueva.


Por hoy, respira, cuídate y recuerda: no tienes que recorrer este camino solo.
































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