Caminos
Pequeñas prácticas
para sostener el duelo.
Cada camino es una serie corta de prácticas. No son tareas. No hay puntos. No hay racha que se rompe si te vas tres meses. Eliges una, la haces, vuelves cuando quieras.
El orden no importa. Empieza por la que se sienta bien hoy.
Atravesar la primera semana
Siete prácticas pequeñas para los días en los que apenas se respira.
Volver a dormir
Cinco prácticas para las noches en las que el cuerpo no descansa.
Cuando la rabia toma el cuerpo
Cuatro prácticas para días en que solo hay enojo.
Hablar de mi ser querido
Seis prácticas para mantener viva la presencia de quien se fue.
El primer aniversario
Siete días antes, el día, y el día después.
Soy el que acompaña
Cinco prácticas para quien quiere sostener a alguien en duelo.
Cuando otros no entienden
Cuatro prácticas para los días en que el mundo afuera duele más que el dolor.
Duelo en pareja
Cinco prácticas para cuando dos personas pierden a alguien al mismo tiempo.
Cuando la pérdida fue traumática
Seis prácticas para pérdidas por suicidio, accidente, violencia o muerte súbita.
Cómo funcionan los caminos
Cada camino tiene entre 4 y 7 prácticas pequeñas. Lecturas breves, ejercicios de respiración, escrituras de 5 minutos, gestos simbólicos. Nada que tome más de media hora.
Cuando hagas una práctica, puedes marcarla como "la hice", "la intenté", o "hoy no puedo". Las tres son válidas. No hay calificación. No hay XP. No hay racha que se rompe.
El progreso vive solo en este dispositivo. Nadie lo ve, ni siquiera nuestro equipo. Si decides compartir tu camino con un tanatólogo en algún momento, lo decides tú. No por defecto.
Si una práctica no te hace sentido o te cuesta, sálttela. Si un camino entero no es para ti, no lo hagas. Esto no es una currícula — es una invitación.